Cáritas
es un organismo de la Iglesia cuya misión es animar, organizar
y coordinar la acción solidaria de la Iglesia, brindando -mediante
la promoción integral- la posibilidad de un verdadero cambio y
desarrollo en la vida de aquellos que menos tienen.
Es
la pastoral de los más pobres, desde el lugar del pobre, cerca
de los pobres.
Busca
también generar y promover una conciencia solidaria, invitando
a aquellos que más tienen a encontrarse con “el otro”
en el gesto de dar, en la acción de compartir, para crear entre
todos una sociedad más justa.
El
espíritu que anima el trabajo de Cáritas:
Dentro
del campo de la evangelización de la Iglesia, la Pastoral Caritativa
es la contribución que la misma realiza a partir del Evangelio.
Desde allí asume el compromiso de la Promoción Humana, colaborando
con aquellos que buscan su dignidad a través del trabajo y esfuerzo
cotidiano, rescatando como valor esencial el espíritu de solidaridad
y justicia entre hermanos, desarrollando cada acción a la luz del
Evangelio.
En
términos generales la Caridad es Amor, es misión de Cáritas
irradiar la caridad, ser instrumento de la iglesia para ayudar a liberar
integralmente al hombre.
La
“caridad” que busca Cáritas no es la de la limosna.
Es la caridad que descubre al “otro” como persona, que hace
tomar conciencia que “sin el otro, no puedo ser yo”, que estimula
a romper con los individualismos, que da argumentos para que frente al
sufrimiento de nuestros hermanos, mi respuesta hacia ellos no es sólo
por “deber”, sino por responsabilidad.
Si
bien la convocatoria primera que hace Cáritas es a los CRISTIANOS,
el llamado a comprometerse en la transformación de la sociedad
se extiende a la comunidad toda.

Formas
de Acción de la Pastoral Caritativa
La
manera inicial es la asistencia, que corrientemente relacionamos con dar
el pescado. En condiciones de suma necesidad, la asistencia debe ser de
corto alcance, estar planificada y tender a realizarla no de manera individual,
sino insertándola dinámicamente en grupos de necesitados
ya formados o a formar.
Lo
contrario es el asistencialismo, que mantiene las condiciones de dependencia
del necesitado y desgasta su esperanza. Se soluciona momentáneamente
la necesidad, pero no se conocen ni se abordan las causas que originan
el problema y el beneficiario es visto de manera pasiva, no como sujeto
de su propio desarrollo (“Documento de Puebla” , nº 477,
Conferencia Episcopal Argentina).
El
segundo modo, la promoción humana, apunta a enseñar a pescar
y es una función prioritaria dentro de lo que la Iglesia reserva
para su pastoral social Aparece el factor comunitario en el enfoque de
las necesidades, el protagonismo de los pobres y se van generando pequeños
focos de desarrollo social distinto, con gran compromiso comunitario y
la posibilidad de multiplicar el “efecto solidaridad”.
La desviación de la promoción humana es el proyectismo,
en donde los actores no están totalmente involucrados en el proyecto,
que es digitado por algún animador o una ONG.
Existe
una tercer manera, la caridad transformadora, que ya no solo supera el
dar el pescado sino también el enseñar a pescar. Aquí
la pregunta cala más hondo: ¿por qué tienen hambre?
¿se puede pescar? ¿están libres los ríos?
¿se podrá vender el pescado? ¿con qué cañas?
¿tienen ganas de pescar?
Esta
modalidad apunta prioritariamente a las causas de la injusticia y a los
efectos del pecado estructural.
El
quehacer de Cáritas en este sentido implica un salto cualitativo,
tendiente a la creación de conciencia sobre los males que aquejan
a la humanidad y la manera de suscitar acciones que tiendan a revertir
la situación.
Puede
decirse que asistencia, promoción humana y caridad transformadora
no se oponen entre sí, sino que son momentos de un mismo camino.

Historia de Caritas
Al final de la Segunda Guerra Mundial Pío XII encarga a Monseñor
Montini –quien posteriormente fuera Pablo VI- la creación
de una institución que anime y coordine todas las iniciativas y
obras que tradicionalmente la Iglesia tuvo y tendrá en el campo
de la CARIDAD.
En
1950 nace Cáritas Internationalis, confederación que nuclea
a las Cáritas Nacionales. Sus propósitos son:
Ayudar a los organismos miembros a participar en la asistencia, la promoción
humana y el desarrollo integral de los más desfavorecidos.
Estudiar los problemas planteados por la miseria en el mundo, investigar
causas y proponer soluciones.
Participar en los esfuerzos de las poblaciones por generar sus condiciones
de vida: individuales y colectivas.
Animar y coordinar la acción en situaciones de emergencia.
Estos objetivos se establecen en el marco de la Doctrina Social de la
Iglesia cuyos valores fundacionales pueden definirse a modo de resumen
como:
- El trabajo de Cáritas debe impulsar el respeto por la JUSTICIA.
-
Los pobres no han de ser simples receptores de los Servicios de Cáritas,
sino protagonistas de su propio desarrollo.
En
febrero de 1964 se realizó en la ciudad de Santiago de Chile el
Primer Congreso Latinoamericano de Cáritas.
Siguiendo
la línea definida por Cáritas Internationalis, Cáritas
Argentina es creada en 1956 por la Conferencia Episcopal Argentina (CEA),
definiendo entonces como su objetivo primordial, el "animar y coordinar
la obra social y caritativa de la Iglesia, insertada en la pastoral orgánica
a través de formas adaptadas al tiempo y las circunstancias, para
lograr el desarrollo integral de todo hombre y de todos los hombres, con
especial preferencia por las personas y por las comunidades más
marginadas".
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